Pintar un Picasso o un Van Gogh en solo dos horas: el plan más divertido y productivo para pasar la tarde

Pintar un cuadro puede parecer un objetivo inalcanzable y exclusivo de las mentes más brillantes y creativas. ¿Pero qué dirías si supieras que todo el mundo puede convertirse en Picasso, Van Gogh o Monet durante unas horas y crear una auténtica obra de arte? ¿Incrédulo?

 Solo tienes que visitar la web de Salir con Arte y echarle un ojo a su propuesta: eventos de pintura pensados para personas sin ningún tipo de experiencia que se celebran en bares y restaurantes de tu ciudad. Y, repetimos, no te preocupes si nunca antes has cogido un pincel y la única pintura que forma parte de tu día a día es la de ojos. Después de las dos horas que dura el evento, ni te creerás el cuadro que habrás sido capaz de pintar.

Elige tu obra favorita y siéntete artista por un día

El primer paso para convertirte en un artista es escoger el cuadro y la técnica. Puedes escoger pintar al óleo o con acrílico. Pintar un cuadro al óleo fácil puede estar dentro de tu alcance si tienes algo de experiencia con los pinceles, pero si eres 100% novato te recomendamos empezar a pintar con acrílico, ya que aprender a pintar al óleo requiere algo más de tiempo y dedicación.

Lo siguiente es escoger el cuadro. ¿Estás sin ideas? Sin problema, Salir con Arte tiene una amplia colección de obras y en cada uno de sus eventos podrás aprender paso a paso a pintarlas. Con La Noche Estrellada de Van Gogh la cosa va de dar pinceladas de colores. Con La Chica del Paraguas, inspirada en la obra de Afremov, te adentrarás en la proporción pintando las farolas y la silueta femenina. Pero hay más: obras de Dalí, Matisse, Klimt, Turner, Da Vinci y otros cuadros de autoría propia quedarán al alcance de cualquier inexperta mano.

¡Atrévete a probar!

Cuando llegues al evento tras comprar tu entrada solo tendrás que sentarte y disfrutar junto al resto de asistentes. Todo el material (lienzo, caballete, pinceles, pintura acrílica y delantal) estará esperándote en tu sitio. Quizás sientas un poco de inseguridad antes de la primera pincelada (un lienzo en blanco impone), pero en cuanto hayas cubierto parte del fondo ese “miedo escénico” se habrá esfumado. ¡Palabra! Alternando la paletina (pincel plano y ancho), el pincel medio y el pincel pequeño, aprenderás a trazar líneas, cubrir con pintura, lanzar pinceladas… Todo siguiendo los pasos del profesor o profesora, artista profesional con extra de paciencia de serie.

La sorpresa del resultado

Después de dos horas de risas y pintura con un descanso para tomarte algo incluido, llega la hora del veredicto final. No hay juez más implacable que uno mismo, cierto, pero aun así seguro que el resultado de tu cuadro te sorprende para bien. Aléjate un par de metros y contempla tu creación. Por supuesto, un momentazo así hay que inmortalizarlo, y para tal efecto en cada evento hay instalado un photocall para que poses orgulloso con “tu niño”.

Pinta y pásalo bonito

Salir con Arte es aprender a pintar un cuadro, pero sobre todo, es un plan divertido para salir de la rutina de siempre y atreverse con nuevos retos. Por eso, aunque el resultado es importante y fardar de cuadro, también, seguro que tras pintar el cuadro de Frida Kahlo, La Vie en Rose (más conocido como “El Flamenco”, o La Gran Ola de Hokusai , te llevarás algo más que un lienzo pintado a casa. Te llevarás la satisfacción personal, el buen rato, las copas, las risas, las fotos… ¡Una experiencia inolvidable!

¡A presumir!

Lo handmade está de moda, y qué mejor que un cuadro pintado con tus propias manos para decorar la pared de tu salón. ¡Uno o varios! Porque engancharse a Salir con Arte es fácil y en menos que canta un gallo uno puede haber convertido su casa en un auténtico museo. Y es que además de pasarlo bien durante el evento, saldrás del local con un recuerdo para siempre bajo el brazo. ¿Qué más se puede pedir?

Seguro que tras tu aventura con los pinceles te pica el gusanillo del artisteo. ¿Quién sabe? A lo mejor hasta quieres repetir o incluso te animas a seguir pintando por tu cuenta. Una vez tengas más experiencia, puedes valorar la opción de apuntarte a un curso de pintura al óleo. Sea como sea, prepárate a sacar el artista que llevas dentro y a quererlo mucho, porque una vez asoma la cabeza, ¡ya no podrás vivir sin él!